Recordando a Eduardo del Rio (Rius)

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Ha fallecido este lunes 7 de agosto, en Tepoztlán, Morelos, de 83 años,  uno de los grandes de la caricatura en México, Eduardo del Rio Cárdenas, conocido por Rius quien fuera el creador de dos revistas: Los Supermachos y, enseguida de cerrar la primera, creó Los Agachados.

Siendo yo estudiante de la Secundaria conocí Los Supermachos, y ya estudiando la Normal en Ciudad Guzmán Jalisco, muchos nos aficionamos a leer esa revista porque rompía con lo tradicional y se aventuraba a tratar aquellos temas que ni la prensa ni la radio comentaban.

Rius, a través de sus personajes pueblerinos como Calzonzin – ¿será por aquel líder indígena de Michoacán que fue cruelmente asesinado por Nuño de Guzmán? –, doña Emerenciana, Chon Prieto… desarrollaba toda una obra poniendo en su boca diálogos que el pueblo sostenía criticando las costumbres y, sobre todo, a los políticos corruptos que se aprovechaban del poder para explotar a los parroquianos por todas las formas.

Los Supermachos fue todo un digno ejemplo de la lucha por la libertad de expresión para poder denunciar, analizar y criticar los problemas del país y a los personajes causantes de tantos males.

En esa revista, el caricaturista Rius, intercalaba noticias sobre política, ciencia o arte; notas muy ilustrativas y educativas. Allí leía sobre los movimientos sociales y las luchas por el poder. Criticar los males del sistema le costó a Rius persecuciones y bloqueos a su revista por los políticos que se sentían aludidos.

Todo eso lo hizo renunciar a esa Revista creando “Los Agachados” donde retoma el estilo y ataca los problemas nacionales e internacionales y aquellos que nadie se había atrevido a tratar con base en información y riguroso análisis.

La Editorial Posada, editora de sus revistas, también le publicó libros donde con su mismo estilo directo y bien informado, trataba de poner en claro sobre problemas o temas relacionados con la política, economía, salud, educación, religión. No escapaba ningún tema relevante para nuestro país. Sobre la revolución mexicana, La panza es primero, sobre la historia del PRI.

Allá por el 68 en que la vida del estudiante universitario fue afectada por la política Diazordacista, terminábamos el segundo grado de la Normal y, a fin del curso, los de esa generación invitaron como padrino al reconocido caricaturista Eduardo del Rio quien ofreció una amplia charla a los estudiantes de nuestra Normal acerca de su obra y su lucha por un mejor México; al final se entabló un diálogo sobre diversos temas, sobre todo de educación.

La influencia que la obra de Rius ejercía en las juventudes y algún sector de profesionistas y políticos de amplio criterio e ideas revolucionarias, era notoria. A un estudiante normalista se le bautizó con el mote de Chon Prieto y a otro como Calzonzin por su gran parecido a los personajes de Los Supermachos.

Un cineasta llevó a la pantalla una historia de “Caltzontzin inspector”, con Alfonso Arau, recreando los argumentos de las historietas de Rius tan difundidas y populares.

Algunos de los libros del famoso caricaturista fueron tomados como textos escolares en otros países; y sus caricaturas de humor fino como significativo para la crítica seria contra el “sistema”, le valieron varios premios internacionales reconociendo su  valor y su arte, aunque en México no era “bien visto”.

A don Eduardo le tocó una etapa donde la crítica y libertad de toda expresión contra el sistema, era un “pecado” casi mortal y se le vetaba en todos los medios oficiales, pero Rius siguió firme en su lucha como digno ejemplo para los medios de comunicación que hoy en día todavía prefieren estar bien con el sistema político y publicar sólo las obras “buenas” sin mencionar o criticar aquello que tanto daña a la economía del pueblo.

Se ha avanzado mucho en el derecho a la libertad de expresión, pero siguen faltando personajes como Eduardo del Rio que sean firmes en sus metas sin importar ser golpeados, perseguidos, vetados, y hasta perder la vida porque se respete ese derecho natural de poder expresar con toda libertad lo que yo sienta o piense (con sus límites) acerca de los temas que yo decida.

México sigue padeciendo de todo lo que sucedía en Los Supermachos. Como humilde homenaje vaya este trabajo a la memoria del Gran Rius, Eduardo del río. En paz descanse y sigan vivos sus ideales de construir un país más democrático y más humano.

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