Somos semillas florecidas en el campo impregnadas del tono de la tierra. Nuestras frentes han sido bautizadas con el rocío de labios irisados agradecidos por la brega que sacia los antojos de la morena preñada.

Viaje

Antes de que el papel multicolor decorara la fiesta del Santuario, antes de que la multitud sureña de Nayarit se regocijara en la algarabía otoñal, antes de que el continuo llanto de Tláloc nublara los campos y el sol volviera a quemar la nuca, viajé con mi familia a...