Desprecio, fobias y truculencias de los Echevarría contra la universidad

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Las universidades, han luchado en todo el mundo desde el siglo XII por liberarse del tutelaje de monarcas y contra la intromisión de caciques y la iglesia; por la defensa de su derecho a determinar el contenido y forma de sus programas. La autonomía es la esencia de las universidades públicas, una razón de ser que implica “el compromiso con el conocimiento y con la sociedad”. La autonomía, está sujeta a agresiones permanentes porque resulta crucial para la aparición de la conciencia crítica social y es lo único que garantiza el verdadero ejercicio de la libertad de cátedra.

Traer en la mira a la Universidad pública, sin darle un respiro, es un tema predilecto en la agenda de la dinastía, resultó su más febril paranoia y perturbación mental; al debatir este punto, siempre se delatan y resultan expuestos porque quedan expresados en sus ataques, mejor que en ninguna otra parte: su desprecio y pretensiones elitistas y discriminatorias.

El cacique Echevarría, mantiene de manera sostenida desde su fundación hasta nuestros días, una embestida feroz contra nuestra Alma Mater. Echevarría siendo su tesorero fue su primer gran saqueador, el que le provocó un grave quebranto patrimonial; además, como tesorero del gobierno golpista del coronel Rogelio Flores Curiel, se encargó de instrumentar las aventuras represivas contra los universitarios, que resultaron ser los más terribles crímenes. Como miembro del Patronato Universitario y después como gobernador, hasta sus más recientes agresiones ha mostrado su afán de desprestigiarla  utilizando todo el poder de su emporio económico y político, para intervenirla al exigir: “que no se le asignen más recursos a la universidad nayarita sin antes someterla a una auditoria” y atreverse a declarar que “mantener a la UAN es como mantener un hijo tonto”; así ha creado cuantas veces ha podido, un clima adverso a la educación popular atacando a la Universidad Autónoma de Nayarit.

Metido en el negocio de la educación privada, postula infundadamente la superioridad de las universidades privadas y hasta de las tecnológicas sobre la Universidad del pueblo de Nayarit. Echevarría es exponente de esa ideología privatizante que busca convertir la educación en una cima alcanzable sólo para una reducidísima minoría: las cúpulas empresariales y sectores más conservadores.

La dinastía en ciernes le teme tanto a la cultura del pueblo, que la desprecia por temor a las ideas, es el verdadero fondo del agravio que inflama a toda la universidad por el desplante clasista y discriminatorio del junior, el heredero que pretenden entronizar en el Gobierno del Estado.

LAS TRUCULENCIAS DE ECHEVARRÍA CONTRA LA UAN

En el año de 1975, el 13 de noviembre para ser exactos, según un informe de la Dirección Federal de Seguridad se realizó: “un encuentro entre el entonces Secretario General de la Universidad Rubén Hernández de la Torre y los miembros del Patronato que controla el impuesto del 10% que cobra el gobierno del estado para la máxima casa de estudios de Nayarit, el cual esta formado por ANTONIO ECHEVARRIA DOMINGUEZ, de la Cámara de la Industria y la Transformación; un representante de la Cámara de Comercio; Prof. ENRIQUE JIMENEZ MENDOZA del Gobierno del Estado y representantes de la Cámara de bienes e inmuebles de Nayarit, así como de la Unión Regional Ganadera.

“HERNÁNDEZ DE LA TORRE explicó la crisis económica por la que atraviesa la Universidad debido a la falta de subsidios, motivo por el cual se pedía al Patronato ENTREGARA dinero para pagar algunas nóminas de maestros”.

ECHEVARRÍA aparece en aquel entonces, incrustado en el patronato del impuesto del 10% y respalda la postura siguiente: “que no desconocían esa situación, pero que, en el concepto de la opinión pública, en la universidad hay manejos turbios de los dineros que ingresan a la misma, que el patronato estaba en la mejor disposición de colaborar con el impuesto que se cobra del 10% aunque no es obligatorio, puesto que en el convenio existente entre la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y el gobierno de la entidad, no se admiten impuestos especiales.

“El Patronato puso como condición para entregar ese dinero a la universidad, primeramente se realice una auditoría a fin de conocer en qué se gasta el mismo y el resultado sea dado a conocer a la opinión pública…

“Finalmente se dijo que si dicha auditoría resultaba veraz, el Patronato entregará el dinero para que la universidad pueda solventar los gastos que tiene y salga de sus compromisos, pero mientras tanto, no se entregará un solo centavo.” Desde entonces el mismo chantaje para postrarla de repite una y otra vez.

Así con contundencia, se expresaba AED, el celoso guardián del Patronato del 10%, ante él, en aquel 1975 parecía palidecer la transparencia misma; sin embargo, resulta una impostura que no corresponde a la conducta del Echevarría ex-tesorero de la UAN, y lo demostramos al ofrecer su verdadera faceta corrupta que hemos rescatado documentalmente del Archivo General de la Nación.

Y resulta que solo dos años antes, en 1973, los estudiantes de la Facultad de Economía, denunciaban: “la malversación de fondos que hizo el anterior Rector, JOAQUIN CANOVAS POUCHADES, por lo que debe hacerse una auditoría, ya que éste utilizó el dinero para su campaña política en donde conjuntamente con actividades sociales y deportivas se ha gastado más de $1, 000,000.00;…” y ¡oh Sorpresa!, resulta que el temible inquisidor del Patronato de aquel año de 1975, era nada menos que el tesorero de Canovas; el responsable de las cuentas jamás rendidas a la comunidad universitaria durante la famosa “Danza de los Millones”.

También el documento da cuenta de la intentona fallida del funcionario de la Universidad, (el tesorero Echevarría pretendía convertirse en Rector) cuando logra colarse en una de las ternas que se presentarían al gobernador a propuesta del Consejo General Universitario para que de ella nombrara al nuevo Rector. Afortunadamente fue derrotado.

En 1977, se impone a la Universidad una “Junta de Gobierno” para derrocar al rector legítimo. Durante un mitin celebrado el 13 de mayo para defender al rector Rubén Hernández de la Torre, que habían desconocido, se criticó a la  Junta provisional de Gobierno habiendo señalado a uno de sus integrantes: el Dr. Joaquín Cánovas Pouchades como el responsable del fraude por 12, millones, mismos que nunca comprobaron él y su tesorero Echevarría.

Y el informe el día 15 de Abril de 1978, entregado a la Dirección Federal de Seguridad, contiene la “denuncia que estudiantes hicieron ante el Presidente de la Republica, Lic. José López Portillo en el aeropuerto de la  Ciudad de Tepic y en el lugar donde se llevó a cabo la Evaluación de la Alianza para la Producción, presidida por el primer magistrado de la Nación; en el informe se denuncia LA CORRUPCIÓN Y VIOLENCIA imperante en la  Universidad y se responsabiliza al Director de Finanzas del Estado, ANTONIO ECHEVARRÍA DOMINGUEZ que manipula al grupo denominado “Unidad Liberal Benito Juárez” al que se le atribuye el asesinato de ENRIQUE SANCHEZ RAMIREZ”.

En esta breve reseña, hemos rescatado las siguientes truculentas imágenes que sobrecogen por su morbosidad, crueldad y dramatismo: la primera muestra al ECHEVARRIA tesorero de la UAN y su gran pasión por desviar recursos, que después resultaría ser… pero patológica; la segunda, la del ECHEVARRIA enjaretado en el patronato que administra el 10%, asfixiando económicamente a la Universidad; y la tercera, la del flamante Tesorero del Gobierno del Estado financiando la acometida criminal de porros y cuerpos paramilitares que terminarían por derramar la sangre universitaria. Siempre tratando con dureza a nuestra máxima casa de estudios, apostando a su fracaso.

Sobre los desvíos de fondos universitarios hacia la campaña política del ex –Rector Cánovas (habían utilizado de trampolín la Rectoría para hacerse de una Diputación Federal), comprobaríamos la misma conducta muchos años después, cuando el cinicazo ECHEVARRÍA, reconoce que durante 12 años desde la tesorería del Estado había desviado recursos a las campañas de su partido: “era de los impuestos que deberían ser destinados para obras; los usaba porque era tesorero”, declaró. La Jornada 24/5/2004. Estaban en su auge, el gusto por los escándalos y la degradación político-moral del fundador de la dinastía Echevarría, el gobierno más corrupto y represor de los últimos tiempos que concluyó su periodo con cuentas públicas sin aprobar y con una Demanda de Juicio Político interpuesta por el Comité Nacional del PRD; su administración vivió los escándalos permanentes de corrupción que llevaron a Nayarit a ocupar uno de los últimos lugares nacionales en transparencia, y que hoy ante la amnesia social, los responsables de la corrupción aprovechan y vuelven para tomar la bandera de la rendición de cuentas contra la universidad, que vive momentos turbulentos de saqueo y corrupción.

Arrancar máscaras permite explicar, por qué fueron sacados tan vergonzosamente de Palacio de Gobierno los echevarristas; hoy es un deber ético, un imperativo moral impedir que avance la peor calamidad para Nayarit: la despótica y desquiciada pretensión de una dinastía, ante tal amenaza de ambición y poder, urge blindar a la Universidad de los “autodenominados” defensores, que lo único que buscan es su derrumbe. Ya conocimos al gobernador déspota y represor doblegando a los universitarios con el mismo chantaje: ¡el presupuesto!

EL PRI MÁS RANCIO, EL DE LA ULTRADERECHA ES LA DINASTÍA

En 1999 triunfaba “La alianza de la ignominia”, veinte años después, los responsables de desgarrar la autonomía y ensangrentar la universidad volvieron al poder, casi nadie resistió el corruptor encanto del echevarrismo que gobernó con todos los personajes siniestros de la represión; nos correspondió el honor de emprender la defensa de la dignidad universitaria y su memoria histórica hasta derrotarlos política y moralmente; la iracunda bestia fascista se replegaba despavorida ante la demanda de sus crímenes, la Fiscalía Especial para los delitos del pasado los horrorizaba: Petronilo Díaz Ponce renuncia a su puesto y huye a esconderse. Los responsables de reclutar y dirigir la Policía Universitaria, rendían sus declaraciones…

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