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martes, septiembre 21, 2021

El río Mololoa devorado por la urbanización

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Sol Ángel
Es una joven con vena literaria de origen nayarita que se formó en la escuela de comunicación y medios de la UAN. De vez en vez también escribe poesía y le gusta dibujar.

Desde hace 73 años el río Mololoa, ubicado en Nayarit, recibe aguas negras, es una cloaca a cielo abierto. Por él viaja agua turbia y a su paso recibe efluentes de olor intenso semejante al del huevo podrido, aunque eso no impide que sea el lugar donde confluyen garzas blancas y otras especies.

En el recorrido que realiza el río Mololoa para salir de la ciudad, hay casas con tubería que descarga en él, seguido de matorrales, frascos de glifosato (herbicida agrícola), escombro, ropa, llantas de automóviles y enormes cantidades de espuma.

Indicadores del Sistema Nacional de Información del Agua afirman la presencia de Escherichia Coli (E.Coli), Coliformes Fecales y demanda Química de Oxígeno en algunas zonas debido al tratamiento insuficiente de las aguas residuales, lo que limita el desarrollo económico de la agricultura.

La situación de la contaminación se empezó a agravar a partir de los asentamientos irregulares que llegaron a la zona del humedal después de la rectificación y encauzamiento del río Mololoa, hace 46 años.

La modificación se realizó desde el puente de San Cayetano de la carretera México a Tepic, Nayarit, que cruza el río, hasta la estación 11, ubicada en la presa El Salto, según el decreto publicado en DOF: 10/12/1975.

Basura que se encuentra en el cauce antiguo y que Altamirano acude a recoger. Fotografía: Gerardo Espinoza.

Al desviar el río Mololoa, un aproximado de 200 hectáreas, incrementaría el área del fondo municipal de Tepic con la finalidad de dedicarlas a obras de beneficio social a su cargo y prestación de servicios municipales, sin embargo, el humedal poco a poco se habitó y en 1999 comenzó la regularización de los asentamientos.

Habitantes de la zona se convirtieron en aliados del humedal, es de su interés que se declare Área Natural Protegida Municipal para que la urbanización no termine con él. 

Otros grupos ecologistas como Movimiento Ciudadano de las Márgenes del Río Mololoa A.C. y Dignifica tus Espacios A.C., han hecho esfuerzos hasta llegar a los tribunales con amparos, buscan que se cumpla con la evaluación de impacto ambiental antes de realizar desazolves en el actual cauce del río y comprobar si el agua contiene metales.

De invasores a aliados

“Nosotros ni sabíamos que era el río Mololoa, nada más entramos sin saber”, recuerda Roberto Ornelas, uno de los primeros habitantes de la colonia Ageuan Los Limones, ubicada en zona de humedal, por donde pasaba el cauce del río Mololoa.

Roberto Ornelas es geólogo, trabajaba en la presa hidroeléctrica de Aguamilpa mientras rentaba una vivienda, pero “era un dineral lo que pagaba” —como describe— así que prefirió comprar un lugar dónde vivir y lo encontró en la colonia Ageuan Los Limones.

En 1991 comenzaron los rumores de que había lotes disponibles, Roberto acudió a las reuniones junto con otros aspirantes a terrenos hasta que por fin se materializó la entrega.

Ornelas narra a través de una llamada telefónica que Ageuan Los Limones era un proyecto de 484 casas habitación, pero debido a los fraudes, sólo una hilera de casas entró con el crédito que otorgó el banco; sin embargo, “es una colonia totalmente irregular como todas las de la región, son terrenos donde no debieron construirse casas porque se encuentran en zonas bajas y fangosas”.

Vista del cauce antiguo y fraccionamiento. Fotografía: Gerardo Espinoza.

Después de instalarse en su vivienda vio cómo la colonia se expandía y con ella los problemas. El vendedor quería apropiarse de las áreas verdes del zanjón que resultó ser el cuerpo de agua que aún queda del excauce del río Mololoa.

En ese momento Roberto decidió unificarse con otros 19 colonos para preservar el área natural a través de actividades de forestación y marchas. También derribaron una malla perimetral que privatizaba el terreno donde se encuentra el cauce antiguo del río Mololoa, este último acto trajo como consecuencia una demanda en contra del presidente del Comité de Acción Ciudadana de la colonia en la que vive Roberto.    

Actualmente Ornelas forma parte del Colectivo Rescate del Cauce Antiguo del río Mololoa (Corecam), una organización comunitaria que reúne a personas de 11 colonias y fraccionamientos donde hay al menos 3 mil 836 viviendas particulares, según datos del INEGI (2010).

Algunas de esas colonias forman parte de los “29 asentamientos irregulares que llegaron a la zona del humedal”, afirma Cristian Monroy, presidente de Voluntad Organizada A.C., una organización que surgió de un grupo de jóvenes que trabajan por el desarrollo social, la protección ambiental y los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Cristian Monroy, presidente de Voluntad Organizada A.C., precisa que la función del decreto de 1975 era para obras de rectificación y encauzamiento, no para urbanizar, pero aún así poco a poco llegaron los habitantes.

Se establecieron en lo que en aquel momento llamábamos ‘Cartolandia’, una zona de paracaidistas que se apropiaron de terrenos. Se distribuyeron y en aquel momento ya formaban parte del Gobierno del Estado porque ya se había expropiado, entonces pudieron redistribuirlo a sindicatos, agrupaciones políticas y ganar muchos adeptos.
Cristian Monroy.

De 1987 a 1994 el crecimiento urbano en Tepic alcanzó una extensión de 3 mil 754 hectáreas en todas direcciones, incluyendo la zona inundable del río Mololoa y la franja poniente del libramiento, según información proporcionada por Luis Felipe Michel Romo, director general de Desarrollo Urbano y Ecología de Tepic.

De acuerdo con una presentación realizada por el director Michel Romo, los predios que se regularizaron les correspondieron a: José Manuel Rivas Allende, nombre del presidente municipal de Tepic, durante el periodo 1981-1984; con una extensión aproximada de 129,197.27 mts2.

Otros nombres que aparecen son: Miguel Ávalos, Epigmenio García, Manuel Magallanes Caldera, José Magallanes Caldera, Estela Ávalos Avelar, Dotación del Ejido “Los Fresnos”, Fraccionamiento Jacarandas, Dotación del Ejido “El Molino”, Canal pluvial “Barrio Oriente” y Parque Ecológico de Tepic, este último es un espejo de agua por donde pasaba el río Mololoa, declarado Área Natural Protegida Municipal en 2017.

Michel Romo afirma que el Ayuntamiento tuvo varias luchas y perdió los juicios por la falta de seguimiento en los cambios de cada trienio. El último litigio fue hace 10 años, aproximadamente, “cuando la Procuraduría Agraria falla a favor del ejido Los Fresnos”.

Los grupos mercantiles están comprando los terrenos a los propietarios del ejido Los Fresnos para hacer restaurantes y centros comerciales en una zona que cobró importancia con base en una ilegalidad, dicha ilegalidad fue vender a un particular esos terrenos de humedales que eran del municipio,

…afirma Daniel Isaac Ortíz Jiménez, quien cuenta con licenciaturas en: Gestión Ambiental, Evaluación y Desarrollo Ambiental, además de Historia. Actualmente continúa su preparación, cursa la Maestría en Humanidades en los ámbitos de historia, paisaje y medio ambiente. 

Pero la urbanización sigue invadiendo la zona del humedal y los pocos espejos de agua que quedan.

Cristian Monroy, presidente de Voluntad Organizada A.C., afirma que los propietarios de los terrenos que están al pie del bulevar Colosio, a la altura de Plaza Fórum —una construcción finalizada en 2008— poco a poco rellenaron con escombros y material que extrajeron del Cerro de la Cruz ganando más y más terreno.

Cuando Monroy formó parte de la Red Ambiental Nayarit y comenzó a involucrarse en los consejos consultivos, pidieron a la SEMARNAT que solicitara al Ayuntamiento de Tepic los polígonos que delimitan esa zona, pero no hubo respuesta, asegura que no existe un perímetro oficial de esa zona ni del parque Cerro de la Cruz, lo que permite que los propietarios de los terrenos puedan expandirse y al próximo cambio de administración decir que su terreno creció.

La invasión territorial es un tema vigente para la Dirección de Desarrollo Urbano y Ecología de Tepic (DGDUE). Según el director general Michel Romo, uno de los motivos es que “la clase política también promueve invasiones para atender a sus representados”, sobre todo en tiempo de comicios, “si un político estatal, federal o municipal quiere ayudar a su grupo humano representado y le piden suelo para vivienda, entonces organiza la invasión”. 

Actualmente en Tepic hay “20 mil viviendas desocupadas y 40 mil lotes baldíos” y una “sobreoferta de suelo sin servicio, más de 6 mil lotes”, señala Michel Romo.

Ahogo entre escombro, lluvias y aguas negras

La tercera etapa de la colonia Ageuan Los Limones “no tiene infraestructura hidráulica ni sanitaria (…) las personas llegan ilusionadas, piensan que sólo deben conectarse y no, tienen que hacer fosa séptica, y luego ya se están conectando directamente al (excauce del) río”, afirma el vecino Roberto Ornelas.

La colonia también es un punto de “crecimiento hormiga”. Roberto Ornelas y otros vecinos han visto que los fines de semana acuden camiones y descargan escombros muy cerca del excauce, como si le dieran lenta sepultura.

La bióloga Rocío Rea Cibrián, directora de Ecología y Protección al Medio Ambiente en el Ayuntamiento de Tepic, afirma que, en seis y medio años de administración, la Dirección de Ecología ha recibido 20 denuncias relacionadas con la zona del excauce por tres acciones: descargas clandestinas de casas habitación, tirar escombro o basura y movimiento de tierras. Sin embargo, sólo han resuelto cerca del 70% que incluyen multa y proceso de reparación del daño porque no ha sido posible identificar a los responsables.

Pero, ¿cuál es la importancia de conservar el humedal que se encuentra en Tepic? La bióloga Rea Cibrián explica que, cuando baja el nivel del agua del Parque Ecológico —lugar por donde pasaba el río Mololoa, declarado Área Natural Protegida en 2017— saben que hay demanda de agua en toda la ciudad, entonces, ante la falta de otros estudios, es el indicador visual de la condición de los mantos freáticos.

Añade que la impermeabilización del suelo con infraestructura ocasiona que disminuya la capacidad de infiltración de la cuenca y eso incrementa los riesgos de inundación, aunado a que la ciudad pierde la capacidad de que los mantos freáticos se reabastezcan a tiempo para el uso de la ciudadanía. “Nosotros mismos estamos generando una crisis hídrica en la que puede estar Tepic dentro de algunos años”, advierte.

Con la rectificación y encauzamiento del río Mololoa se ganaron tierras bajas a la cuenca original. “De las 202 hectáreas, a la ciudadanía le quedó el 80% y al Ayuntamiento de Tepic solo le quedaron problemas: todas las colonias que invadieron y zonas inundables”, menciona el director de Desarrollo Urbano y Ecología de Tepic.

“La cuenca del río Mololoa está rodeada por el Valle de Matatipac, y la lluvia corre de las partes más altas a las más bajas, por eso las colonias se anegan año con año, por lo que el problema no sólo tiene que ver con el sistema de drenaje que tiene la capital nayarita”, como afirma la bióloga Rocío Rea Cibrián, directora de Ecología y Protección al Medio Ambiente en el Ayuntamiento de Tepic.

La colonia Dr. Lucas Vallarta Robles está ubicada en la zona del humedal, cerca del excauce. Al recorrer las calles de la colonia se ven algunas ventanas que han quedado a unos 40 centímetros del piso, el nivel es bajo “porque las calles son rellenadas constantemente para tapar los charcos”, afirma Eduardo Altamirano, quien ha vivido en el lugar por más de 20 años.

Algunos habitantes han modificado el interior de sus viviendas: han hecho orificios en las paredes para sobrellevar la humedad y levantado hasta metro y medio el nivel de las habitaciones debido a que el nivel interior es más bajo que el exterior.

También han incluido en su rutina trapear continuamente para secar el agua que brota en el interior de las viviendas debido a la cercanía con el manto freático, sobre todo en temporada de lluvias.

Colonia Dr. Lucas Vallarta. Fotografía: Gerardo Espinoza.

Eduardo Altamirano señala que SIAPA Tepic no ha dado suficiente mantenimiento preventivo en los pozos de visita de la colonia, por lo que decidió pedir a su vecino la pala de tres metros que construyó, para sacar la tierra acumulada y evitar inundaciones.

Sin embargo, el contador Óscar Medina López, director del Sistema Integral de Agua Potable y Alcantarillado del municipio de Tepic, declara que aunque no les es posible dar mantenimiento preventivo a toda la ciudad, el problema radica en “el exceso de agua en las líneas de drenaje sanitario provocado por todos los pluviales que la gente, de manera irresponsable, mete al drenaje sanitario”.

Con la primera lluvia del año, los pozos de visita de la capital nayarita colapsan, el agua brota como fuente danzarina y llega al excauce del río Mololoa, que tiene una extensión de tres kilómetros, aunque no es la única vía por la que recibe descarga de aguas residuales, también lo hace por medio de otro punto que se encuentra al inicio de su recorrido, en la colonia Dr. Lucas Vallarta Robles.

Hay un tubo que es drenaje pluvial, pero no sabemos cuántas personas están conectadas ni quiénes son.
Eduardo Altamirano., Colono de la Dr. Lucas Vallarta Robles.
Eduardo Altamirano y la pala que hizo uno de sus vecinos para limpiar las alcantarillas. Fotografía: Gerardo Espinoza.

Eduardo vive a 173 metros del cauce antiguo del río Mololoa, y ha visto el tubo cuando acude a quitar la basura y sacar la planta acuática que él llama reina. “Huele feo, a drenaje”, rememora.

Los habitantes de la colonia vecina Lagos de Aztlán, ubicada también en zona de humedal, han querido evitar que el viejo cauce reciba más contaminación.

Altamirano relata que llamaron al SIAPA Tepic para que tapara el drenaje sanitario que llega al excauce, pero después de una tormenta, él tuvo que quebrar la tapa para desaguar la primaria y las calles porque es drenaje pluvial y debe estar destapado, pero hay vecinos que conectaron su drenaje sanitario. “No sabemos quiénes son”, enuncia.

Al ver que las aguas negras llegaban al excauce, el presidente del Comité de Acción Ciudadana marcó nuevamente al SIAPA para que acudiera personal a tapar el drenaje y dejara de contaminar. La última vez que vi a Eduardo Altamirano fue temporada de lluvias, me comentó que había quitado la tapa de concreto nuevamente junto con otros vecinos porque el nivel del agua había subido unos 10 centímetros y fue necesario desaguar las calles.

La respuesta a la contaminación

Yo recuerdo que en cada administración se habla: ‘¡ahora sí el saneamiento del río Mololoa! ¡Ahora sí vamos a invertir no sé cuántos millones! ¡Ahora sí la planta de tratamiento!’. Creo que son esfuerzos legítimos, pero me parece que están muy sesgados todavía a una visión fragmentada, están recargándose mucho en una solución hidráulica para resolver que la ciudad no se inunde (…), pero eso no resuelve el problema de la contaminación del río,

…dice la bióloga Rocío Nadiezda Rea Cibrián, directora de Ecología en el Ayuntamiento de Tepic.

En 2015 la Conagua anunció que elaboraría un estudio hidrológico del río, que permitiría “determinar las acciones a seguir con el fin de reducir los riesgos de inundaciones en por lo menos 15 colonias de Tepic”, de acuerdo con un comunicado en la página de la instancia.

Publicaciones periodísticas señalan que la inversión de 4.5 millones consistió en dragar, desazolvar y colocar un bordo en la margen derecha del río para evitar inundaciones.

El tema del saneamiento del agua ha formado parte de los planes estatales, como es el caso del Programa Especial de Agua y Saneamiento y su vinculación con el Plan Estatal de Desarrollo 2005 – 2011, el Plan Nacional de Desarrollo 2007 – 2012 y el Plan Municipal de Desarrollo 2017-2021.

En 2019 el Gobierno del Estado de Nayarit y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT) convocaron a instituciones de educación superior, laboratorios, empresas y personas inscritas en el Registro Nacional de Instituciones y Empresas Científicas y Tecnológicas (RENIECYT) a presentar propuestas que dieran respuesta a los tres ejes de la demanda específica NAY-2019-02 “Desarrollo regional sustentable”, para realizar un análisis hidrológico y saneamiento de la cuenca del río Mololoa, así como su incorporación a la dinámica de desarrollo Tepic.

La convocatoria recibió dos propuestas y el proyecto aprobado fue: “Plan de manejo integral hidrológico y de saneamiento en la cuenca del río Mololoa en Tepic, Nayarit: escenarios urbano-ambientales sensibles al agua”, de la Universidad de Guadalajara, a través del Laboratorio Nacional de Vivienda y Comunidades Sustentables (LNVCS).

Según Joel Salomón Herrera Montoya, asesor de proyectos del CONACyT, el proyecto está en alianza con la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN) y el Instituto Politécnico Nacional, unidad Durango, a través del Laboratorio Nacional de Ciencia, Tecnología y Gestión Integrada del Agua (LNAGUA). El monto aprobado para el proyecto fue de 8 millones 778 mil 190 pesos, de acuerdo con el resultado de la convocatoria.

El proyecto consta de dos etapas, la primera, con una duración de doce meses y el entregable final se hará en junio del 2021, según el Convenio de Asignación de Recursos (CAR).

Los primeros dos entregables de la primera etapa serán: el proyecto ejecutivo que tendrá que ver con el tema de inundaciones y de saneamiento, y al mes seis del 2021, es donde estaría concluyendo en su totalidad, ahí nos van a entregar todo el proyecto ejecutivo de ordenamiento urbano y territorial, todo lo que tiene que ver con el mejoramiento de la imagen urbana, pero también cómo se integra el río a la parte de desarrollo económico y social de la ciudad.
Herrera Montoya.

Además de contener el plan de trabajo y protocolo de investigación para la generación del plan maestro, el entregable comprometido incluirá lineamientos de Agenda Multisectorial Participativa hacia un río Mololoa Sensible al Agua, la matriz para el adecuado alineamiento de normas, políticas públicas, programas con los estándares internacionales ISO 37120, 37122 y 37123; lineamientos y estatutos del Consorcio del Río Mololoa Sensible al Agua y la iniciativa de Ley Estatal: “Nayarit Sensible al Agua”.

El licenciado Juan José González Parra, director general del Consejo de Ciencia y Tecnología del Estado de Nayarit, declara que son conscientes de que todo quedará a “nivel de proyecto técnico”. “Nos queda claro que el tiempo ya no alcanza para que se tomen las medidas necesarias y se bajen los recursos que se soliciten. Este gobierno va a dejar todos los expedientes técnicos necesarios para que se hagan las obras en un futuro, a veces por la falta de ellos no se bajan los recursos”.

Alejandra Villagrana Gutiérrez, investigadora del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD) de la Universidad de Guadalajara y responsable del proyecto aprobado «Plan de manejo integral hidrológico y de saneamiento en la cuenca del río Mololoa en Tepic, Nayarit: escenarios urbano-ambientales sensibles al agua», menciona que la tarea más pesada que han tenido es armar “este gran rompecabezas”.

De repente hemos tenido reuniones con diferentes instituciones (CONAGUA estatal, Secretaría de Desarrollo Rural, Comisión Estatal del Agua (CEA), IMPLAN, SIAPA Tepic y Obras Públicas Xalisco) nos mencionan que ya hay muchos estudios, pero aquí el problema es que todo está desvinculado. Parte de lo que hemos buscado con este proyecto es unificar, manifiesta.

El equipo ha realizado alrededor de siete visitas de campo con duración de una hasta tres semanas, según el levantamiento de datos que cada universidad requiera.

La Universidad de Baja California ha hecho medición de los niveles de agua del comportamiento del río en diferentes etapas del año, lo que ellos denominan el año hidrológico, aún no lo hemos terminado, pero esperemos que en marzo (de 2021) nos puedan dar una extensión para poder concluir este diagnóstico.
Villagrana Gutiérrez.

El equipo también ha visitado las plantas de tratamiento de aguas residuales y la que funciona “de manera más eficiente” es La Cantera, las demás tienen deficiencias relevantes que se tienen que atacar porque la calidad del agua que entra no es muy diferente a la que sale”, añade la investigadora Villagrana.

Durante su corta estancia capacitaron a personal del Laboratorio de Conagua Tepic para un análisis más rápido y eficaz en las técnicas de Demanda Química de Oxígeno (DQO) por método de Hach; Demanda Bioquímica de Oxígeno al quinto día (DBO5) por el método utilizado en Instituto Politécnico Nacional CIIDIR-Durango y en la técnica de Coliformes Fecales (CF).

En los documentos revisados han encontrado que la normatividad estatal y municipal no está alineada con los tratados internacionales a pesar de que todas las autoridades del país tienen la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar el derecho humano al agua.

La normatividad en materia del agua en Nayarit establece una división administrativa del territorio debido a la delimitación de los municipios que atraviesa (Santa María del Oro, Xalisco, Tepic y Santiago Ixcuintla), pero no es lo más adecuado para la gestión del recurso hídrico.

Según la Ley de Agua Potable y Alcantarillado del Estado de Nayarit, cada organismo operador debe tener su propio reglamento, por ende, cada municipio establece reglas y no hay uniformidad para la gestión y distribución del agua.

Integrantes del proyecto también han identificado escasa normatividad para transparentar información y publicidad con relación al agua, aunque existe una ley, no se establece la obligación de las autoridades de informar periódicamente a la población.

Pero para Daniel Isaac Ortíz Jiménez los esfuerzos de los diferentes gobiernos no han sido suficientes. “No lo han tomado en serio, es un río ninguneado, olvidado por las autoridades, pensaron en él como un enemigo natural para el desarrollo de una ciudad”, afirma.

Ortíz Jiménez se considera activista de los derechos ambientales de los ciudadanos y busca opciones donde la sociedad pueda participar e incidir en la mejora del desarrollo sustentable de su localidad.

Afirma que las personas que han estado al frente de las instancias no cuentan con la preparación suficiente porque en Nayarit no hay una formación académica respecto a temas de gestión política y medio ambiente. “Es muy raro que veas un instituto que aglutine, que prepare a gente respecto a cosas tan delicadas como son estas, por eso llegan empresas que se dedican a asesorar a grandes gobiernos, el desconocimiento tiene un costo”, afirma.

La contaminación de la subcuenca que nace en el municipio de Santa María del Oro y desemboca en el río Santiago, municipio de Santiago Ixcuintla, ha sido un tema de preocupación para Isaac Ortiz Jiménez antes de pertenecer a Movimiento Ciudadano de las Márgenes del río Mololoa A.C. y Colectivo Rescate del Cauce Antiguo río Mololoa (Corecam).

Desde hace 11 años, en 2009, el río se convirtió en su objeto de estudio. El interés inició a petición de un amigo, le dijo: “¡oye!, el río está contaminado, hay que ver qué sucede”. Isaac Ortiz comenzó la búsqueda y después visitó los manantiales de Pantanal.

Isaac vio higueras de una inmensidad majestuosa y agua cristalina. Ahí comprendió que los ciudadanos y el gobierno habían “transformado el paisaje en perjuicio de las generaciones actuales y de las que vienen”.

Jesús Monroy, quien vive a una cuadra del río Mololoa, coincide con la visión del activista, porque en su colonia la “gente es muy desentendida, tiran tazas de baño y escombros en el río”, advierte.

Escombro en el actual cauce del río Mololoa. Fotografía de Gerardo Espinoza.

Después de que Isaac recorrió los manantiales, continuó su búsqueda para comprender mejor la situación de la contaminación y encontró que “el basurero municipal El Iztete contribuye con sus lixiviados, diariamente se tiran entre 500 y 600 toneladas de basura, los líquidos caen al subsuelo y se decantan en el río”, declara.

Mario Alberto Ortiz Jiménez, doctor en Ingeniería Ambiental, miembro del Sistema Nacional de Investigadores, profesor-investigador del Instituto Tecnológico de Tepic e integrante de Movimiento Ciudadano de las Márgenes del río Mololoa A.C., complementa que “los lixiviados que van en el agua del río llegan a los esteros y después las personas de Tepic acuden a comer camarones y ostiones”.

Pero el basurero municipal a cielo abierto no es el único vertedero que contribuye con la contaminación. El activista Isaac Ortiz afirma que cuando el río entra a la zona urbana y pasa por Tepic y Xalisco, incrementa su cauce con un volumen de drenaje sin tratar.

Según un documento escrito por el Ingeniero Químico Industrial Jesús Antonio Chávez López, antes de 1991 las aguas residuales eran vertidas sin tratamiento al río Mololoa.

Actualmente Tepic tiene cinco Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales (PTARs) registradas en el Inventario Nacional de Plantas Municipales de Potabilización y de Tratamiento de Aguas Residuales en Operación, de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) de 2018:

  1. El Punto.
  2. La Cantera.
  3. Las Delicias o Barranca Blanca.
  4. Norte o los Valles.
  5. Oriente o de la Ciudad de la Salud.

Aunque la capacidad de operatividad ha sido nula y en otros casos insuficiente.

El artículo 115 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos señala que los Ayuntamientos son responsables del tratamiento y disposición de las aguas residuales a través de sus organismos operadores.

En el caso de Tepic, el encargado es el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Tepic (SIAPA). Pero no todo el tiempo ha sido así, según el contador Óscar Medina López, director general de SIAPA Tepic, en el sexenio anterior la Comisión Estatal del Agua (CEA) se hizo cargo del servicio de saneamiento de las aguas residuales de la ciudad.

Estuvieron percibiendo recursos por el saneamiento de las aguas (…), (pero) las plantas de tratamiento nunca funcionaron, la planta Norte no trabajó el sexenio pasado y sigue sin operar, afirma.

Según el Inventario de PTARs de Conagua, la de Oriente o de la Ciudad de la Salud no cumplió con el caudal tratado, y a 2021, desde el exterior se puede ver que la PTAR Oriente está en el abandono.

El alcalde Francisco Javier Castellón Fonseca, en su tercer informe afirmó que CEA opera y rehabilita la planta Norte y Oriente, y que SIAPA Tepic opera las plantas de tratamiento de La Cantera y El Punto.

Según el último informe del alcalde, se han realizado trámites ante la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para la rehabilitación del tren número 1 de la planta de tratamiento de El Punto, con una inversión de más de 17 millones de pesos; la rehabilitación de la planta de tratamiento de La Cantera, con un costo de 3 millones 15 mil 253.91 pesos, recurso proveniente del Programa de Saneamiento de Aguas Residuales (PROSANEAR), de la Conagua;  además de la construcción de la PTAR de Ciudad Industrial, que incluye el Rastro Municipal.

El Director General de SIAPA Tepic afirma que “la planta de tratamiento El Punto” — localizada en la zona sur-poniente de la ciudad, la última planta de tratamiento en el recorrido del río — “recibe un poco menos del 70% de las aguas residuales de Tepic y trata más de 250 litros por segundo porque solo trabaja un tren, la capacidad de esa planta originalmente era de 750 litros por segundo”.

Añade que han realizado esfuerzos para ponerlas a funcionar y evitar multas porque cuando llegó la presente administración tuvieron que pagar las de Ayuntamientos pasados, un aproximado de 37 millones de pesos.

Nos hacen revisiones con frecuencia, por eso a todas las empresas (…) les exigimos que pongan sus trampas de grasa para que estén descargando lo más limpio posible y cumplan con la norma (NOM-002-SEMARNAT-1996) para efecto de la descarga de sus aguas residuales a la red de drenaje, señala Medina.
Los muestreos a los establecimientos son trimestrales” —explica el contador Medina— “y si cumplen con la norma se amplía el plazo a seis meses o más tiempo.

Los muestreos se realizan a través de dos laboratorios químicos privados y uno de la Universidad Autónoma de Nayarit, ya que, según el Director General de SIAPA Tepic, cumplen con las normativas que marca la Profepa para efecto de que realicen el análisis.

Actualmente hay 233 negocios regularizados, pero no es suficiente, el director de SIAPA, manifiesta que sólo dos personas realizan el trabajo porque no tienen el recurso humano necesario y están imposibilitados para realizar contrataciones debido a la Ley de Disciplina Financiera de las Entidades Federativas y los Municipios.

La bióloga Rocío Nadiezda Rea Cibrián, directora de Ecología en el Ayuntamiento de Tepic considera que “los esfuerzos (que han realizado las instancias) no son malos, ayudan a resolver un problema en el corto plazo, pero no está garantizando la continuidad del saneamiento en el mediano ni en el largo plazo”.

El activista Isaac Ortiz, integrante de Movimiento Ciudadano en las Márgenes del Río Mololoa, reitera que, “en Tepic no hay una parte donde el río esté regulado por la normatividad que da la SEMARNAT, de la Comisión Nacional del Agua”.

Los indicadores de Conagua (2019) describen que la demanda química y bioquímica de oxígeno son aguas superficiales con descargas residuales crudas, principalmente de origen municipal.

También registra que el agua de La Escondida, después de la descarga municipal de Xalisco y Pantanal, tiene fuerte contaminación bacteriológica. En Salazares la alteración es substancial respecto a la condición normal:

  1.  Municipio de Tepic. Después de la descarga municipal de Xalisco:  E. Coli (24098 NMP 100 ml) y Coliformes Fecales (24098 NMP 100 ml).
  1. Municipio de Xalisco. Pantanal:  E. Coli (12186.5 NMP 100 ml) y Coliformes Fecales (12546 NMP 100 ml).
  1.  Municipio de Tepic. La Escondida: E.Coli (270480), Coliformes Fecales (330980 NMP 100 ml), Demanda Química de Oxígeno (148.39 mg/l) y Demanda Bioquímica de Oxígeno (58.785 mg/l).
  1. Municipio de Tepic. Salazares: E.Coli (3905 NMP 100 ml) y Coliformes Fecales (6409 NMP 100 ml).

Los resultados muestran que se incumple con las Normas Oficiales Mexicanas NOM-001-SEMARNAT-1996 y NOM-002-SE-SEMARNAT-1996. La primera indica los límites máximos permisibles de contaminantes en las descargas de aguas residuales en bienes nacionales y la segunda los sistemas de alcantarillado municipal.

El 28 de julio de 2010, la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció explícitamente el derecho humano al agua y al saneamiento, a través de la Resolución 64/292. 

Es necesario crear un nuevo modelo de gestión integral donde cada autoridad en el nivel de sus responsabilidades participe con lo que le corresponde, pero que haya un seguimiento cotidiano, porque estamos cada quien con lo que pueda hacer, entonces cuesta muchísimo más trabajo que nos coordinemos, sostiene la directora de Ecología en el Ayuntamiento de Tepic.
Sanear la cuenca no implica solamente dragar el canal, sacar la basura y los lodos, lo que haces es asegurar que el agua fluya, pero ¿con qué calidad? Tienes que controlar las descargas, (…) que haya agua de calidad, añade.
Basura en la margen del río Mololoa. Fotografía: Alfonso Orozco.

Rea Cibrián explica que tienen interés en que la Junta Intermunicipal del Río Ayuquila (JIRA) los oriente para armar una propuesta que puedan implementar con ayuda de los municipios por los que pasa el río Mololoa, además del estado y la federación.

El río Ayuquila, el cual pasa por la Reserva de la Biósfera Sierra de Manantlán, estaba contaminado por los aportes de agroquímicos de caña, jitomate y drenaje de la ciudad de Autlán y El Grullo.

“Los Ayuntamientos (por los que pasa el río), tuvieron que ponerse de acuerdo y solicitar la colaboración del estado, federación, iniciativa privada y las principales fuentes contaminadoras: el ingenio azucarero, las empresas empaquetadoras y agricultores de mayor extensión de tierras” — Rea Cibrián continúa la narración — “Aportaron una cantidad de dinero y generaron una estructura paralela donde acordaron que las personas que lo constituyen tendrían un perfil científico y técnico, con conocimiento de causa, para vigilar los procesos de saneamiento del río Ayuquila”.

El proceso de saneamiento tuvo que ver con la regularización de drenajes, no tirar basura, evitar el uso de agroquímicos o que se trataran en PTARs, que el ingenio pusiera su propia planta de tratamiento, según Rea.

La JIRA es una Junta Ambiental que brinda asesoría técnica. Rea Cibrián afirma que con la cuenca del río Mololoa existe la gran oportunidad de copiar un modelo exitoso que se ha hecho en el país y muy cerca de la entidad.

Lamentablemente nuestras autoridades no viajan de vacaciones a El Grullo, viajan a Estados Unidos, a Europa, o no sé —Rea se encoge de hombros y luego añade — quieren copiar modelos de una organización social que no es similar a la nuestra.

Agua inservible para regar

“Siembro en la orilla del río lo que me da la gana, como es un bordo y tiene tierra, ahí se pega lo que quiere”, dice Jesús “Pichuelas” Monroy, un mariachi de 88 años de edad que desde hace 20 años vive en la colonia Paseo de la Constitución, a una cuadra del río Mololoa.

Cuando Jesús Monroy llegó a la colonia no dejó pasar mucho tiempo para comenzar a sembrar en las márgenes que están a 73 metros y 400 metros de su casa. “Primero sembré frijol y no lo he dejado de sembrar, luego dije, voy a llevar este limoncito, este limo, lo que tengo es mucha yaka, hay un árbol que tiene once”, recuerda.

«Pichuelas» junto a los árboles frutales que plantó en la margen del río Mololoa. Fotografía: Gerardo Espinoza.

Después de ver que nadie lo señalaba por cultivar en la zona, se extendió en al menos 50 metros de la margen, con diversos árboles, entre ellos: granado, tamarindo, naranjo, mango, plátano porta limón, aguacate, moringa y tapate. Monroy declara que las hojas de tapate las utiliza para la fabricación de un aceite desinflamatorio que tiene a la venta.

Cuando los árboles han dado una cosecha abundante, Monroy recoge la fruta y la regala a los vecinos de regreso a su casa, otra parte la deja para su consumo y el de familiares.

Yo sé que estoy sembrando en una zona federal, que no es mía, pero si mañana vienen las máquinas y lo quitan pues ni modo, yo sembré sabiendo que eso va a nacer tarde que temprano. El día que vengan a lo mejor ya comí fruta de ahí, dice sonriendo a través de una videollamada para este reportaje.

Jesús Monroy disfruta de tener sus sembradíos, los visita constantemente para cuidar que otras personas no corten los frutos antes de tiempo. “Sembré sandía, ya estaba grandecita, pero un sinvergüenza se la llevó tierna, así para qué sirve, ahorita tengo dos, pero las estoy tapando para que no las vean”, declara.

Monroy es una de las 390 mil 870 personas que viven a una distancia menor de 250 metros de la margen del río Mololoa, según datos del Simulador de Flujos de Agua de Cuencas Hidrográficas del INEGI (2010).

En los 43 kilómetros de recorrido, el agua de la cuenca pasa por tres zonas urbanas y 57 rurales.

San Andrés está a menos de 12.6 kilómetros de la capital nayarita, en el trayecto al ejido se ven botellas de glifosato, un agrotóxico que penetra en el suelo, se filtra en el agua y sus residuos permanecen en los cultivos. Sus efectos son nocivos en la salud humana, fauna y el ambiente, según una publicación de Semarnat (2020).

En San Andrés y La Escondida sólo se puede sembrar caña. “Los ingenieros vienen, hacen los estudios y te dicen, esta agua es apta para esto (caña de azúcar), no puedes cultivar calabaza, lechuga, todo lo que es verdura porque el agua no está en buen estado”, afirma Adán Rodríguez, comisariado del ejido de San Andrés.

El comisariado Adán Rodríguez cuenta que el agua del río Mololoa es de color marrón en temporada de lluvia y después cambia a una tonalidad negra. En el agua hay espuma que aumenta cuando el cauce del río disminuye y “huele cada vez más mal, como a huevo podrido, te das cuenta que hay contaminación por el olor”, dice haciendo un gesto.

En el ejido de San Andrés hay 300 hectáreas de caña que son regadas con agua del río Mololoa durante siete meses. El riego inicia a mediados del mes de octubre y una vez que está listo lo venden en el Ingenio de Puga y Molino de Menchaca, para la elaboración de azúcar, alcohol y melaza.

La parcela del comisariado está a 5 kilómetros de su casa, tiene una mula que le ayuda a llegar a terrenos donde su vehículo no puede.

“Trabajar con el calor del sol y el olor del agua de río es muy duro, muy difícil y desesperante” — hace una pausa— “hay que traer botas de hule porque cuando el agua te toca la piel, sí te irrita, hay todo tipo de personas, unas muy sensibles, usamos la pala para cambiar el riego entre surco y surco, pero a veces es inevitable no tocarla cuando se te cae el machete o tienes que cortar algo que está en el agua” —añade— “si mantienes mucho tiempo las manos en el agua te salen hongos”.

El cultivo de caña requiere de gran inversión, afirma que, “sí genera dinero, pero va quedando en el camino y al productor le queda una cuarta parte, por ejemplo, una hectárea requiere una inversión de 100 mil pesos aproximadamente”.

La inversión de caña incluye: contratar el tractor que hará los surcos, la máquina que alza la caña y los cortadores de caña; pagar el flete del camión que llevará a los trabajadores; además de comprar la semilla y fertilizante, por mencionar algunas acciones.

Los agricultores de la zona no están satisfechos, quieren sembrar otras semillas que les dejen una mayor inversión. Hace cinco años, Rodríguez habló con los ingenieros para cultivar stevia. “Pero (el agua) no nos sirve, se hicieron los estudios y desafortunadamente el agua no pasó, la caña de azúcar es lo único que hemos podido trabajar”, dice el comisariado Rodríguez.

En la parte costera del estado de Nayarit se cultiva hortaliza y les va un poquito mejor. Aquí nosotros no lo podemos realizar porque no tenemos las condiciones del agua, es lo que nos ha perjudicado en nuestros ejidos, que el agua está muy contaminada, añade.

Desde hace 13 años, en 2007, una publicación en Revista Latinoamericana de Recursos Naturales afirmaba que la contaminación del río afectaba la agricultura limitando su desarrollo económico. A 2021, la situación es la misma.

«Pichuelas» vive a una cuadra del río, todos los días acude a ver su siembra. Fotografía: Gerardo Espinoza.

El padrón del comisariado de San Andrés registra a 222 ejidatarios, entre ellos Adán Rodríguez, quien estudió Ingeniería Química Industrial hasta el segundo semestre.

Me atoré por falta de dinero— dice con un tono de nostalgia — soy una persona que vive feliz, pero me quedé con la espinita de que yo pude ser un químico.

Ahora quiere mejorar su economía y brindar estudios académicos a sus hijos para que “no se atoren por falta de dinero” — como él menciona — y que alguno de ellos tenga la carrera profesional que él no tuvo, para que ayude a su comunidad y mejore las condiciones de vida de todos.

Queremos una mejora económica— afirma el comisariado ejidal — me gustaría que si (las autoridades) pueden mejorar las condiciones del río Mololoa, lo hagan, no solo nos benefician a nosotros, se beneficia Tepic porque al tener los cultivos cerca los precios de la canasta básica bajarán, nos iría bien a todos.

El oasis en medio de los desechos

Todo comenzó por una casa. Hace diez años la familia que se dedica al sector salud obtuvo un préstamo para compra de vivienda, querían una nueva que tuviera cercanía con el colegio donde estudiaban sus hijos y la encontraron en el Fraccionamiento Villas del Nayar.

Cuando llegaron a su nuevo hogar vieron a escasos ocho metros un monte con fauna nociva. Lucila Ortega, enfermera con maestría en Educación para la Salud, recuerda que al llegar había ratas, víboras, cucarachas y zancudos. “No podíamos ni hablar porque se nos metían a la boca los zancudos”, recuerda.

Cuando Ortega vio la maleza en el excauce pensó que el Municipio de Tepic se encargaría de la limpieza, pero ahora sabe que no es así. Afirma que el Fraccionamiento Villas del Nayar presenta irregularidades en el sistema de drenaje y el Municipio no lo ha recibido, “por eso ¿quién nos ayuda?” —resalta— “muy eventualmente nos mandan al equipo que limpia los canales, necesitamos girar oficio sobre oficio para que nos manden la máquina y drague”.

Al poco tiempo de llegar al fraccionamiento, Lucila Ortega tuvo que ser intervenida por un problema de salud, “no me podía quedar en un espacio así, de esa magnitud”, recuerda. “Empezamos a pagar a una persona para que comenzara a limpiar, fumigara, le diera mantenimiento a todo esto y tratamos de rescatar la fauna”.

En el viejo cauce del Mololoa confluyen 794 especies animales, de ellas, 468 son aves, 142 mamíferos, 101 insectos, 47 reptiles y 36 anfibios, según la Comisión Nacional para el Conocimiento y uso de la Biodiversidad (CONABIO).

La profesional del sector salud cultiva caracoles que después arroja al excauce y son alimento de las garzas blancas. “Estamos al pendiente de qué especies son las propias del río y cuando llega un ave nueva nos avisamos que tenemos un ave de visita, con sus especificaciones, para que quien conozca de ello la sepa diferenciar”, explica a través de una llamada telefónica.

En el lugar, han identificado varias especies: “las tortugas casco ya nos invadieron, les damos de comer los fines de semana o entre semana muy tarde y cuando se arriman he contado hasta 50” —añade— “también peces diablo, mojarra tilapia, carpa, ranas, un sapo toro muy bonito y dos nutrias”. A su vez, la familia ha recibido donaciones por parte de los vecinos, que consiste en: culebrillas que exterminan la fauna nociva y caracoles manzana.

Hace cuatro años, en 2016, la lluvia intensa hizo que el excauce se desbordara, el agua estuvo a 30 centímetros de entrar a la vivienda de Lucila. Algunos peces murieron, las tortugas salieron, culebrillas escaparon y ya no se escucha el croar del sapo toro. “Ahorita estamos cuidando que haya huevitos de sapo para ver si rescatamos algún sapo toro”, dice Ortega con nostalgia.

Desde entonces la familia se anticipa a la temporada de lluvia y contrata a una persona que cobra de 200 a 300 pesos al día para que quite la maleza y el agua fluya con mayor facilidad.

Ese mismo año, esa sección del excauce se convirtió en la más vistosa, debido a la creación del Parque Lineal de la colonia Juventud, una obra municipal que costó 7 millones 850 mil 359 pesos.

La zona es utilizada como área de esparcimiento y “se permite la pesca con anzuelo”, relata Lucia, aunque no todas las personas son cuidadosas, “a veces los dejan tirados fuera del agua”, una situación que disgusta a Lucila porque quiere la preservación del viejo cauce y de las especies que confluyen en él.

Los vecinos cuentan con un censo de 80 árboles de varias especies, entre ellas: amapa, huanacaxtle, tabachín, chedrón, sabino, zapote, pino, aguacate y ciruelo. “Reforestamos y al rato quiebran los árboles” —explica Lucila— “nadie nos ayuda a regarlos, nosotros los regamos, pero bueno, ya estamos ahí y nos toca hacer eso y lo hacemos con gusto, aparte beneficiamos el medio ambiente”.

El activista Isaac Ortiz complementa que, con base en el levantamiento de especies arbóreas que está realizando a través de la página de CONABIO para que el excauce sea declarado Área Natural Protegida Municipal, hasta el momento han registrado 18 árboles de río, 1 ahuehuete, 3 encinos y 14 higueras.

A Lucila Ortega le gusta el lugar donde vive porque siempre quiso tener una casa con naturaleza y la oportunidad de forestar, pero nunca imaginó que intentaría preservar el excauce del río Mololoa.

Es difícil porque viene mucha gente que no es de la colonia y no le dan importancia, a medida que pasa el tiempo hemos avanzado, a veces nos cansamos un poco y ya no queremos, pero después vemos que tenemos que regresar porque ¿quién más lo hará?, dice Ortega.
Vecina del cauce antiguo pasea. Fotografía: Gerardo Espinoza.

La lucha ciudadana

“Entubarlo y que construyan un corredor comercial encima”—responde la bióloga Rocío Rea Cibrián, directora de Ecología y Protección al Medio Ambiente en el Ayuntamiento de Tepic, con un apretón de labios y encogimiento de hombros— “ese es el peor escenario para el río Mololoa si no se resuelve la contaminación. Fue el destino del río San Juan de Dios, que se convirtió en el gran colector de drenaje de la ciudad de Guadalajara”.

Desde hace al menos 14 años, el saneamiento del río ha sido tema de preocupación para la ciudadanía.

El profesor Ortiz Jiménez afirma que el estado que guarda el río Mololoa es una preocupación constante de los ciudadanos porque ven que la sociedad es la que debe actuar.

Uno de los grupos ecologistas que ha prevalecido en la lucha es Movimiento Ciudadano de las Márgenes del Río Mololoa A.C., que dirige el médico cirujano y partero, Víctor Joel Robles Villaseñor.

La Asociación formó parte de la comisión de Cuenca del Río Mololoa, que coordina la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA). Robles Villaseñor recuerda que siendo integrante se presentó un proyecto para sanear el río.

Fuimos integrantes, llegó un recurso con el que se recuperaron parte de las plantas de tratamiento de aguas (residuales)… estuvimos participando en esas actividades con la Subsecretaría de Medio Ambiente del Estado de Nayarit, testifica.

Después de tres años de que la comisión de Cuenca estuviera inactiva, en 2020, algunos miembros de grupos ecológicos fueron convocados para la reactivación les presentaron el proyecto Saneamiento integral del Río Mololoa, una gestión de la diputada federal Geraldine Ponce ante la Conagua.

El proyecto incluye la reparación de las Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales (PTARs) y la necesidad de colocar una más en La Cantera.

La asociación ha tenido acercamiento con instancias de los tres niveles: Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Comisión Nacional del Agua (Conagua), Comisión Estatal del Agua (CEA), Secretaría del Medio Ambiente del Estado de Nayarit, además del Sistema Integral de Agua Potable y Alcantarillado de Tepic (SIAPA).

(En Tepic) hay toda una red de colectivos, aunque su prioridad no sea la defensa del río Mololoa, se hermanan, me da gusto porque la sociedad civil se ha organizado mejor y es receptiva a este tipo de movimientos y de causas, enfatiza el doctor Ortiz.

La omisión al cumplimiento de la ley ha llegado a los tribunales. A finales de 2016 la Comisión Estatal del Agua (CEA) lanzó una licitación bajo el argumento de evitar inundaciones “y la única manera que ve el Gobierno es aumentar el desagüe del río, por eso el dragado”, puntualiza Emmanuel Medina, representante legal de Dignifica tus Espacios A.C.

Realizar un dragado implica desmonte y remoción de suelo para que el río sea más ancho y profundo y el agua tenga mejor flujo. Sin embargo, esa extensión de 10 km es rica en vegetación riparia.

La vegetación riparia, según me comentan los expertos, tiene varias funciones, entre ellas: infiltrar y purificar el agua, añade Medina.

“En la licitación ganaron cinco empresas que realizarían el dragado en diferentes tramos de 2 km y la valuación de la ejecución de la obra fue de 7 u 8 millones de pesos por tramo” — recuerda Medina— “sin embargo, omitieron realizar la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) y tampoco hubo evaluación, entonces, iniciaron de manera agresiva removiendo flora y fauna de los litorales del río”.

Ante la presunción de daño ambiental que marca la ley ambiental de México, Dignifica tus Espacios A.C. y Movimiento Ciudadano de las Márgenes del Río Mololoa A.C. solicitaron al juez la suspensión de las actividades que pudieran generar ese daño.

En el juicio se desahogó un dictamen pericial en impacto ambiental por un perito imparcial designado por el Poder Judicial de la Federación y determinó que los trabajos de dragado generaron un daño ambiental al río Mololoa y que el agua está contaminada.

Con base a un peritaje realizado en una sección del río en Tepic, de acuerdo a ciertos parámetros, en una escala de 1 a 5, el agua está en 4 de contaminación, y en una escala de 1 a 3, se encuentra en 2, por lo tanto, es agua que no se puede utilizar para nada, ni siquiera para riego de cultivo y prohibidísimo para consumo humano. Hace daño, afirma el representante legal.

Lo anterior brindó la posibilidad de promover un segundo juicio de amparo enfocado en la calidad del agua del río. Se realizará un peritaje para conocer el grado de contaminación por zonas y determinar si posee metales. Abarcará desde su nacimiento hasta el basurero municipal de Tepic El Iztete, dividido en tres secciones.

  1. De San Leonel al puente de la Avenida Aguamilpa.
  2. Del Puente de la Avenida Aguamilpa a la Avenida México.
  3. De Avenida México al basurero municipal de Tepic El Iztete.

Pero esta no es la única lucha por los derechos ambientales. De acuerdo con un documento oficial proporcionado por el activista Esteban Martínez, vecinos de los ejidos Bellavista, La Escondida y San Andrés, junto con la organización ambientalista México, Comunicación y Ambiente A.C., han presentado una denuncia popular ante la Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente solicitando intervención “ante el posible delito ambiental de carácter federal”, como ellos lo señalan, por el basurero municipal El Iztete, pues afirman que se incumple con la NOM-083-SEMARNAT-2003.

Sin embargo, a 24 meses de la recepción del oficio no han recibido respuesta.

Los habitantes de Cerro de los Tigres, una comunidad wixárika que se encuentra a 250 metros del río Mololoa, también están realizando acciones para hacer respetar sus derechos. Preparan una demanda colectiva por el arroyo “El Tigre”, con ayuda de Ulises López, asesor jurídico del Instituto Federal de Defensoría Pública.

En 2015 personal de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) acudió para analizar la calidad del agua del arroyo.

Según el oficio No. BOO.917.04.015 de la CONAGUA, el agua del arroyo, aproximadamente 200 metros aguas abajo de la planta de tratamiento del CEFERESO No. 4 “El Rincón”, está contaminada por Demanda Química de Oxígeno (78 mg/l), Demanda Bioquímica de Oxígeno (31 mg/l) y fuertemente contaminada por Coliformes Fecales (58180 NMP). La observación de la instancia apuntó una probable contaminación por el escurrimiento de los lodos generados de la planta.

“Nos está afectando mucho porque antes de ahí agarrábamos el agua, íbamos a lavarnos, cultivábamos camarones para comer y ahora ya no podemos, por eso estamos haciendo demanda, para ver qué se puede hacer con eso”, afirma Juan Minjarez López, comisariado ejidal de Cerro de los Tigres.

Después del monitoreo de la calidad del agua de la planta de tratamiento de aguas residuales del CEFERESO No.4 “El Rincón”, emitió el memorando No. BOO. 917.04.-71 donde recomienda al CEFERESO No. 4 “El Rincón”, refuerce la cloración con el objetivo de corregir la problemática.

Vinieron, hicieron el estudio, dijeron que lo iban a seguir, pero ya no volvieron. El agua huele mal, a cloro (…) no sirve, la ocupaban para riego, pero no, se secan las plantas, señala Minjarez López.

Ulises López ha realizado dos demandas, la primera contra la CONAGUA, CEA y SIAPA Tepic, por no proporcionar servicio de agua potable a los habitantes de Mora, municipio de Tepic, Nayarit, y la segunda demanda por la contaminación del agua en la Laguna de Mora. La tercera será por el arroyo El Tigre.

El asesor jurídico López afirma que le gustaría llevar una demanda colectiva del río Mololoa porque “sin salud no hay vida y esta es el primer soporte de garantías”.

La vida de la nutria de río en un ecosistema es un bioindicador importante para conocer la salud del lugar, según una publicación de la Comisión Nacional de Áreas Protegidas (CNAP) y el excauce del río Mololoa ha sido un lugar de confluencia para dos de ellas.

Activistas y grupos ambientales como Colectivo Rescate del Cauce Antiguo del río Mololoa (Corecam) consideran que la única forma de rescatar y reconectar las 30 hectáreas (aproximadamente) que quedan del excauce del río Mololoa, es declarándalo Área Protegida Municipal (ANPM), y así incluirlo en la actividad socioeconómica de la ciudadanía, por lo que están reuniendo los requisitos con el apoyo de la Dirección de Ecología del Ayuntamiento de Tepic.

El proyecto comprende la recuperación del ejido Los Fresnos a través de usufructos, sería redituable para propietarios o sus ejidatarios —afirma Daniel Isaac Ortíz Jiménez.
Al conservar el excauce le estamos preparando el camino al agua y estaríamos salvaguardando a la gente, añade.
La zona debe contar con los servicios públicos suficientes para que los vecinos abran su propio negocio con vista al río. Conforme la ciudadanía vea los beneficios, comenzará a cuidar el excauce, el agua estará más limpia y cualquier toma clandestina será reparada, dice Ortiz con emoción.

Añade que, el propósito es que el excauce sea visto como patrimonio, así las futuras generaciones y los turistas conocerán el río histórico y su rectificación que se encuentra a pocos metros.

Hasta el momento han contabilizado la toma de carbono, algunas especies arbóreas y de fauna a través de Sistemas de Información Geográfica que proporciona la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO), parte de los requisitos para presentar el proyecto en el Congreso del Estado de Nayarit.

Isaac Ortiz asegura que, “es casi imposible que el Congreso del Estado de Nayarit no apruebe la declaración”, porque tienen de su lado la ley, entre ellos: los artículos del Reglamento de Ecología y Protección al Ambiente, el Plan Municipal de Desarrollo 2017-2021, Agenda 2030, Ley Planeación del Estado y Ley General de Equilibrio Ecológico.

Planta de Tratamiento de Aguas Residuales Oriente sin funcionar. Fotografía: Gerardo Espinoza.

Se podría sanear el río en una administración

Hace más de 15 años, investigadores de la Universidad de Nayarit comenzaron los estudios del río Mololoa con enfoque en el diagnóstico de la calidad del agua, sedimentos y organismos.

El doctor Carlos Alberto Romero es responsable de la Unidad Especializada en Ciencias Ambientales en el Centro Nayarita de Innovación y Transferencia de Tecnología A.C. (CENITT), el área donde se hace investigación ambiental en relación con agua y suelos, además de la contaminación de los organismos en esos ambientes.

Al hablar del Mololoa, la primera referencia que viene a la mente del doctor es la tonalidad, y explica que en temporada de lluvia, el río se limpia de manera orgánica, el agua se ve turbia debido a la tierra suspendida, pero es la mejor agua del año, el caudal brinda mayor dinámica al río y arrasa todo lo que se depositó durante el estiaje.

“La contaminación es más notoria cuando cesa la lluvia porque el caudal disminuye se vuelve lento y sigue recibiendo descargas de aguas residuales” —hace una pausa y añade— “el río no tiene la capacidad desde el punto de vista químico, para poder degradar toda la materia orgánica y poder limpiarse de manera natural, toda persona lo puede notar, pero nosotros tenemos cómo cambia de manera cuantitativa”.

¿Qué contaminantes tiene el río? Es una pregunta que la ciudadanía conoce, aunque no la magnitud. El investigador Romero responde que “la misma dinámica social dice el caldo de contaminantes que tiene, medirlo es un valor que nos da la magnitud y la calidad del agua no es la adecuada para ningún uso”.

En la contaminación todo habitante contribuye, “los desechos domésticos orgánicos, llamados desperdicio, son contaminantes”—precisa el doctor—“cuando ese desperdicio cae al agua para degradarse consume oxígeno y se reduce para los organismos que ahí habitan, por esta razón el nivel del oxígeno en el río Mololoa está por debajo de lo requerido para los organismos”.

Una investigación publicada en la Revista Latinoamericana de Recursos Naturales (2007) concluye que es indispensable establecer sistemas de pretratamiento a las descargas residuales de los usuarios a la red de drenaje y promover el reuso del agua. Advierte que si no se toman medidas para corregir la problemática la calidad del agua del río Mololoa, continuará deteriorándose debido al incremento de las descargas residuales municipales e industriales, y quedará un cuerpo de agua inerte.

“El impacto ambiental es visible” —afirma el investigador— “el ecosistema cambió la diversidad natural biológica que tiene el río, en la parte baja ya no hay especies nativas, sólo especies introducidas como tilapia y pez diablo, que resisten la contaminación, además de tortugas y cocodrilos. Hemos encontrado algunos especímenes deformes, alguna sustancia ha modulado esa condición biológica”.

Romero afirma que ya se conoce que el río está contaminado y es momento de realizar acciones. “Tendríamos que pensar en una ciudad que no tiene un río, buscar que las aguas residuales no vayan al río, quizá en un alcantarillado paralelo y se descarguen las aguas más abajo en una mega planta de tratamiento”.

Históricamente el cuerpo de agua ha sido el receptor final de las descargas de aguas residuales y aunque se cuenta con Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales (PTARs), tan solo la rehabilitación de la planta de tratamiento Oriente en Tepic tiene un costo aproximado de tres millones 941 mil pesos, de acuerdo con un informe trimestral de CEAPA.

Lo más importante es tener un programa independiente del gobierno que se encargue especialmente del río Mololoa para sanearlo y mantenerlo en condiciones adecuadas, afirma el doctor Carlos Romero.

Añade que “en este momento las intenciones son buenas por parte de la administración municipal y estatal, pero ya han pasado tres años y hemos invertido tiempo en el diagnóstico, pasan las campañas, hay otra vez cambio de gobierno y a esperar las acciones, y así el río ha estado esperando cada cambio de administración”.

“La opción más económica es identificar las descargas de aguas que no están regularizadas” —sugiere el investigador Romero—“no se trata de que vayan a encarcelar a los responsables, sino invitarlos a que las regularicen, ahí reducimos un alto porcentaje de contaminación que no requiere dinero, solo es una acción, una decisión”.

El río está así porque la sociedad y el gobierno lo quiere (…) el río se puede sanear, yo casi estoy seguro, en un periodo, cualquier periodo gubernamental, tanto municipal como estatal, finaliza.

La cronología de un río contaminado, rectificado y encauzado refleja la herencia generacional que carga cada nayarita. La rutina en la urbanización ha propiciado el olvido momentáneo, pero siempre hay una estrategia para hacer valer los derechos y un punto para detenerse a reflexionar: ¿dónde tiro las grasas de mi negocio?, ¿dónde tiro el aceite con el que cocino?, ¿a dónde va la tubería pluvial de mi casa?

La urbanización del humedal no es exclusiva de Tepic, según el sitio Ramsar, actualmente el crecimiento demográfico en busca de espacios representa una amenaza, los humedales pueden ser vistos como lotes baldíos, pero son más que eso, tienen la capacidad de beneficiar a la población por absorber la lluvia y evitar inundaciones. Actualmente Nayarit cuenta con 4 sitios Ramsar que abarcan 207.184 hectáreas, estos son: La Tovara, Islas Marietas, Parque Nacional Isla Isabel y Marismas Nacionales.

Si en Tepic se reconectan los espejos de agua que quedan del excauce y se declara Área Natural Protegida Municipal, podría aportar beneficios sociales, económicos y culturales.

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