Empieza arribo de hijos ausentes a Ixtlán

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IXTLÁN DEL RÍO.— Roberto Uribe radica el norte de California. Trabaja en la construcción; y aún sin poder hablar de la emoción al haber llegado a su pueblo natal, comenta que tiene 15 que “va y viene” a los Estados Unidos y que cada año, durante Navidad, suele visitar a sus familiares de ésta ciudad.

“Uno se tiene que ir para allá para sacar adelante a la familia; no hay de otra.  Cada vez que me voy, mi mamá y mis hermanos se ponen tristes; pero les digo que pronto voy a regresar; solo que le pidan a Dios para que me socorra”, dice, mientras observa los arbolitos de navidad que expenden en la esquina de las calles Zaragoza y Allende, de Ixtlán.

Desde los 17 años de edad, el “Beto”, quien es originario de ésta ciudad, viajó a los Estados Unidos para buscar nuevas oportunidades.

Con década y media de experiencia sabe que es difícil la vida en el país vecino; y aunque se ha abierto muchas fuentes de empleo en Ixtlán, reconoce que es difícil adaptarse de nuevo al estilo de vida que llevaba antes de marcharse.

“Bueno, allá hay de todo; hay quienes nos tratan bien y hay otros que no; lo que más se extraña es la familia, nuestras raíces y nuestra tierra. En mi trabajo me pagan a 12.50 la hora y hasta ahorita no he pensado en regresarme”, dice.

Continuó: “Me dicen que en Aurrerá y Coppel, en Soriana y otros negocios hay trabajo; pero la verdad aquí los sueldos son muy bajos y así es muy difícil que puedas sostener a una familia”.

Para Israel Lara, quien también tiene 15 años que va y viene a los Estados Unidos para pasar aquí las fiestas navideñas, sabe que no puede salir a divertirse mientras trabaja para ahorrar más centavos y traérselos a su familia…

Él también es originario de Ixtlán y tiene que mantener a cuatro hijos; tres son estudiantes y una bebé de tres meses de edad, a la que apenas conoció éste domingo.

Israel radica en Pendlenton, Oregon y ubica a la gente diciendo que está “arriba de California”. Trabaja como jardinero y gana 11.50 por hora -dólares-. 

“Vivir allá es una cuestión difícil porque muchas veces uno se priva de cosas para darle lo mejor a la familia. El ritmo de vida es muy cansado. Siempre es del trabajo a la casa y de la casa al trabajo”, comenta.

Recordó que el tiempo que pasa en los Estados Unidos en lo único que puede pensar es en su familia, la cual aún reside en Ixtlán, donde antes de irse trabajaba como cargador en una frutería cercana al Mercado…  |

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