CHILE.– La Universidad Católica de Chile acaba de acomodar dentro de su campus espacios habilitados con camas para que los estudiantes puedan dormir entre clases.

En realidad se trata de una especie de experimento social para analizar los hábitos de sueño de los universitarios, pero igual beneficia a los estudiantes que necesiten 30 minutos para descansar entre sus horas académicas.

“Los alumnos habían solicitado tener espacios donde poder dormir adecuadamente entre clase y clase. Dormir media hora ayuda a combatir el cansancio, la fatiga y a revitalizar las funciones cognitivas, la atención, la memoria, la concentración”, explicó la psicóloga María Paz Jana, coordinadora del Programa para el Manejo de la Ansiedad y Buen Dormir, dependiente de la División de Salud Estudiantil.

Con ello en mente este experimento que durará tres semanas, tiene también como objetivo crear consciencia sobre la importancia del sueño durante esta etapa de vida escolar. Las autoridades también señalan que si el programa es exitoso, podría volverse permanente a partir de 2019.

Mientras tanto, los que quieran hacer uso de las camas, tendrán que inscribirse a la página web de la universidad, llenar un cuestionario sobre hábitos del sueño y después programar una cita para el uso de las instalaciones.