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miércoles, agosto 12, 2020

Mujer, cuenta vicisitudes de su padre muerto por COVID

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Francisco Javier Nieves Aguilar
Francisco Javier Nieves Aguilar
Más de 25 años de trayectoria disfrutando del periodismo; las opiniones que despierta, la información gratificante y el conocimiento que deja.

AHUACATLÁN.

La hija de un hombre que en días recientes falleció diagnosticado por coronavirus en Ahuacatlán, lanza un ruego no solo a los habitantes de este municipio, sino a toda la sociedad en general: 

Esperaremos a que los contagios se reduzcan para poder reunirnos, abrazarnos y llorarle a mi padre. Pero todo esto no va a ser posible si tú no te cuidas, si sigues saliendo a la calle sin cubrebocas, reuniéndote con tus amigos y sin acatar ninguna medida preventiva; porque simplemente no crees en el virus, señala.

La valentía con que narra todas las vicisitudes que su familia pasó desde que a su padre le descubrieron que era portador del COVID-19, es digna de admirarse; y aún exponiéndose al rechazo físico de amigos, amigas y conocidos, esta mujer hace una súplica para que hagamos lo conducente y evitar al máximo que seamos presas de la pandemia.

Cuenta que su padre casi siempre fue un hombre sano, sin vicios y muy trabajador, pero que de pronto –hace escasos días– refirió sentir “el pecho apretado”, pero que aún así no desatendió su trabajo; “sentía que me dolía todo el esqueleto. Fui con un doctor y me recetó unas inyecciones. Me sentí mejor y me fui a trabajar; pero no podía aguantar”, le contó su padre.

Sin embargo, su estado de salud no mejoró y fue encontrado inconsciente en su domicilio, siendo entonces que se llamó a una ambulancia para posteriormente internarlo en la clínica del IMSS, de Tepic.

Nadie de la familia podía verlo y todo fue tan rápido, “solo sé que primero me habló un médico para informarme acerca de mi papá que estaba muy delicado”, señala esta mujer.

Al paso de las horas y después de habérsele practicado las pruebas, se les informó que había dado positivo al COVID–19, procediendo entonces a darle su tratamiento, “pero nos dijeron que posiblemente necesitarían intubarlo, aunque los médicos esperarían hasta que fuera necesario”, dice.

Mis hermanos y yo alimentamos la esperanza de que se recuperaría al saber que empezaría su tratamiento ya que mi papá siempre fue sano, jamás fumó un cigarro y el alcohol no era parte de sus bebidas preferidas. Mi papá era fuerte, relata.

Luego comenta que:

…A la media noche me avisaron que el nivel de oxígeno de mi papá estaba bajando más y que lo tenían que intubar. Mi hermano aceptó pues esto ya lo habíamos platicado entre todos y decidimos darle una oportunidad a mi papá. Creí que todo iba a estar bien. Sentí un alivio y mi fe y mi confianza en Dios. Así que puse a cargar mi celular en la cocina y me fui a dormir con mis hijos. Pasadas las 3 de la mañana le habla mi hermano menor a mi esposo que mi papá tuvo un paro respiratorio y acababa de morir, refiere.
Tras enterarse del fallecimiento, la familia de este hombre entró en la tristeza y desesperación: “¿Qué vamos a hacer”, nos preguntamos mis hermanos y yo?
Nuestro dolor dictaba que hiciéramos los preparativos para velarlo, abrazarnos, llorarle hasta desahogar nuestra alma y sepultarlo todos juntos. Pero nuestra razón nos trajo a la cruda realidad: No podemos correr riesgos. Lo correcto es cremarlo, abstenernos de los actos funerales tradicionales para evitar la aglomeración de la gente… y eso hicimos.
El día de hoy recibimos con mucho dolor en nuestros corazones las cenizas de mi papá al cual yo no pude ver desde meses atrás, no pude cuidarlo en la cama del hospital y ni siquiera pude ver su cuerpo inerte, ¡qué horrible sensación!”, recalca, con notorios signos de impotencia.

Prosigue: 

Mi papá duró una semana sintiéndose mal y no quiso ir al médico hasta que ya era tarde. Por favor si algún familiar tuyo se siente mal no duden en acudir al Centro de Salud a revisión; sobre todo si cargas con los síntomas del COVID! Creo que si mi papá haya ido en cuanto se empezó a sentir mal hayan podido detectarlo y darle su tratamiento oportunamente, añade.

Concluye: 

Les ruego que si estuvieron en contacto con mi papá o saben de alguien que lo estuvo, pídanle de favor que se resguarde en casa 15 días para descartar contagio en la persona y las personas con las que conviven. Ojalá no te toque a ti despedir a un ser querido. Ojalá mi papá haya sido el ultimo muerto por esta epidemia, pero sabemos que no. Aprovecho para dar las gracias a todas las personas que nos han mostrado sus condolencias y oraciones por el descanso eterno de mi adorado padre.

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