Pese a esfuerzos, prevalece analfabetismo

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Hace uno días el señor Gobernador se encontró con una jovencita de trece años de edad que no sabe leer ni escribir. Le ofreció apoyo.

Como ella, en nuestro estado existen 6 de cada 100 personas en edades de 15 años o más que no saben leer ni escribir; y a nivel nacional, investigadores de la UNAM indican que los porcentajes de analfabetismo han permanecido casi estáticos a lo largo una década.

En 1895 la proporción absoluta de iletrados era de ocho millones y medio; en 1990 de siete millones y medio y en el 2010, de seis millones.

A partir de que nuestro territorio es elevado a la vida constitucional, se ha pugnado por abatir el analfabetismo. Desgraciadamente estamos llegando a los cien años como estado libre y soberano, y aún  hay  rezagos.

En abril de 1918 se publica un aviso que establecía: “El gobierno del Estado, deseoso de mejorar mediante la educación el estado actual de la clase trabajadora, ha dispuesto la apertura de las Escuelas Nocturnas creadas por la H. Legislatura Local, para funcionar en cada una de las cabeceras municipales; como la nocturna que se instituirá en esta capital en el local de la Escuela Elemental Núm. 2 (Esquina de la Calle Morelos y Veracruz). La Dirección  General del Ramo, exhorta a todas las personas que deseen concurrir a tal establecimiento, para desde luego proceder a matricularse.

En mayo de 1925, El Director General de Educación  Pública, giró circular a los presidentes municipales: “Es evidente que los más necesitados de educación y de cultura son los trabajadores que no tuvieron  la dicha de recibir la luz del alfabeto. Y si la época en que vivimos es de reivindicaciones justicieras, la más grande reivindicación es la de la Educación que asegurará las demás, pues un pueblo ineducado es un pueblo débil y un pueblo débil no alcanzará jamás a llegar hasta la justicia que es base del engrandecimiento de los pueblo…

Por tanto, vengo a suplicar a ustedes con todo el fervor de mi entusiasmo, que sea servido de establecer cuantas Escuelas Nocturnas para adultos pueda sostener el H. Ayuntamiento que usted dignamente preside, aún con perjuicio de otros servicios de menos trascendencia social.  Espero de su amor a la causa popular que sabrá cumplir con  su deber y el deber más grande en los tiempos que corren  es el de educar a las masas populares”, – Tomás B. Corona -.

En septiembre de 1933 se crea en el presupuesto de egresos del Estado partidas para la atención  de las Escuelas Nocturnas por las siguientes razones: “que la federación atendía la Escuela Superior Mixta del Barrio de Acayapan de esta ciudad y las escuelas nocturnas que pasan a control del Estado y con el objeto de cubrir los emolumentos del personal”.

Siendo presidente de la república Manuel Ávila Camacho, decreta la Ley que establece la Campaña Nacional contra el analfabetismo. En su artículo primero establece: “Todos los mexicanos que residen en el Territorio Nacional, sin distinción de sexo u ocupación que sepan leer y escribir el español, que sean mayores de 18 y menores de 60 y que no estén incapacitados, tienen obligación, en los términos de la presente Ley de enseñar a leer y escribir cuando menos a otro habitante de la república que no sepa hacerlo, que no esté incapacitado y cuya edad esté comprendida entre los 6 y 40 años”.

En febrero de 1946, en nuestro Estado, mediante decreto se establecen “Premios y recompensas, para estimulo de los habitantes que se signifiquen en la campaña alfabetizante. Las Cámaras de Comercio, Centros de Beneficencia, Instituciones de Servicio Social y demás organizaciones que actúen destacadamente en la campaña, obtendrán diploma de honor. Los sindicatos y organizaciones de trabajadores que se distingan por su celo en la cruzada de redención cultural que se lleva a cabo, serán estimulados con bibliotecas populares…

… Las comunidades agrarias y organizaciones campesinas, que igualmente se distingan por su perseverancia y empeño en los fines indicados, recibirán  implementos para el cultivo del campo. La ciudad, ejido o población que logre resolver íntegramente el problema de analfabetismo, merecerá la construcción de una obra material de verdadero interés colectivo. Los estudiantes que cooperen con entusiasmo y obtengan rendimientos  estimables en la campaña, recibirán libros de texto para sus estudios”.

En noviembre de 1965, se decreta la campaña estatal en contra del analfabetismo denominado “Campaña de alfabetización Ejido Felipe Carrillo Puerto”. Se emitieron bonos de cooperación para el sostenimiento de la campaña con valor de 250 mil pesos.

En 1981 se crea el Instituto Nacional para la Educación  de los Adultos INEA, y en nuestro Estado, en mayo del 2009 se crea el Organismo público descentralizado llamado Instituto Nayarita para la Educación de los Adultos.

En las décadas de 1970, 1980 y 1990, la población  de quince años o más que no sabían leer ni escribir en nuestro Estado, registran los siguientes índices: En 1970: 24.4%; 1980: 16.5% y 1990 11.3%. Siendo el municipio Del Nayar que presente índices más altos de analfabetismo. En 1970: 71.5%; 1980: 67.2% y 1990: 53.9%.

Según información del INEGI, en 2011 en Nayarit, el grado promedio de escolaridad es de 8.6 que equivale prácticamente a la secundaria terminada. En ese mismo año, 6 de cada 100 personas de 15 años o más no sabían leer ni escribir, a nivel nacional 7 de cada 100 habitantes.

De acuerdo al CONEVAL, en 2014, en nuestro estado, el 40.5% de la población está en situación de pobreza.  El 32.0 en pobreza moderada y el 8.5 en situación de pobreza extrema, y con un rezago educativo del 17.4%. ¡Pues así como!

No obstante, jóvenes que han estudiado algunos grados de educación media y media superior, no cultivan el hábito de la lectura.

Cierto día iba yo en la combi. A un lado del chofer iba una jovencita con un periódico y el joven chofer le comenta que él no sabe leer, a lo que la muchacha le pregunta: “¿No has asistido a la escuela?”. “Sí, – contestó él –  tengo preparatoria, pero no entiendo lo que leo, así que no tengo costumbre de ver periódicos y mucho menos libros”.

Sin duda, así como este joven,  hay muchas personas mayores de quince años de edad con alguna instrucción educativa que están alfabetizados, pero no saben leer… escanio7@hotmail.com